VII ACANAC – III JAMBOREE INTERNACIONAL DE LA FNA

Crónica del Contingente Español “Por los caminos de la Cultura”. 20 y 21 Julio.

 Pasada la primera noche con todo el contingente en el Campamento, tomamos un autocar después del desayuno para ir a la cercana Braga.

Una vez echas unas pequeñas compras (pines, imanes, mantas…) y de tomar nuestro segundo café, realizamos una visita guiada a la catedral de Braga y su Museo. A pesar de la pequeña barrera del idioma quedamos maravillados de este tesoro.

La comida fue llevada por el catering encargado durante todo el evento al Merendero de Avidos; donde, tras una pequeña sobremesa, fuimos llevados a la localidad de Famalicao. Allí, en el frescor de un convento Agustino e intentando vencer la “modorra” de la siesta, escuchamos la vida y obra de Camilo Castelbranco, famoso creador poético de la comarca. La tarde dedicada a la obra de este autor luso continuó con una ruta por los alrededores cercanos a la casa donde vivió, punto final de la ruta. Allí, el profesor Antonio Sousa, estudioso de este autor, nos hizo al contingente una visita a la medida de la casa del poeta que databa del siglo XIX, con objetos muy curiosos de la época.

De vuelta al campamento realizamos las más importantes construciones de nuestro campo, el mástil para nuestras banderas y un jamonero para el “presunto”.

La noche fue amenizada por un Rancho Folclorico y por el espacio “Saber Facer” donde había diversas exposiciones artesanales y scouts, así como diversos talleres de artesanía.

Esta noche quedó inagurada la zona de esparcimiento, relax y relaciones sociales de nuestro contingente: abrimos el jamón, tomamos unas bebidas y charlamos hasta altas horas de la noche.

Tras una ducha para despertarnos y un desayuno, todos los acampados nos dividimos en grupos para la visita a la ciudad de Guimaraes, localidad donde nació Portugal.

Tuvimos que despedirnos con mucha pena de Pedro y Mamen los cuales se iban al campamento que realizaba su hijo ya que hacía la Promesa y querían asistir a ella.

Desde el campamento cojimos el telesferico, venciendo un altitud de 400 metros, donde grandes y pequeños disfrutamos de las vistas y dejamos atrás nuestro vértigo.

Guimaraes, capital europea de la cultura de este año 2012, nos ofreció una visita al Castillo de D. Henrique, unas cervecitas para los mayores y unos helados para los peques, un recorrido por el casco histórico de la ciudad amenizado por un “juego de pistas” para “guiris” como nosotros; nos dejó un buen sabor de boca. La visita no hubiera sido lo mismo sin nuestro “españolito asimilado”, nuestro guía : LUIS.

La pachorra española, las compras de recuerdos, el calor y algunos refrigerios, hicieron que fueramos los últimos en subir al campamento donde el servicio de catering, esperaba por nosotros. ¡Por fin , comimos en horario español!, ¡las tres de la tarde!.

Por la tarde, para la gran alegría de nuestros pequeños (y alguno no tan pequeño), la organización dispuso de una yegua y un burro para unos pequeños paseos que amenizaron la sobremesa.

Después la gran mayoría del contingente, mientras unos echaban una cabezadita y otras iban de compras “inesperadas”, visitamos Penha, pulmón verde de Guimaraes, cerca del campamento, que conjuga religiosidad y naturaleza.

Allí tras pasear entre grandes rocas de granito, dispuestas caprichosamente por la naturaleza; terminamos con un recorrido que nos llevó a las puertas del campamento, en un trenecito turístico.

Estuvimos el resto de la tarde noche dando los últimos retoques a nuestra actuación del Fuego de Campamento.

Hizimos una adaptación libre de nuestra gran obra de la literatura, “El Quijote”, donde el portugués, castellano y “portuñol” y la buena interpretación de todos; sacaron las carcajadas y aplausos de nuestros hermanos portugueses.

Aprovechamos, saltandonos todo protocolo, para entregar a Luis unos presentes en agradecimiento a su labor de servicio para con nosotros, resultando este acto muy emotivo y haciendo aflorar algunas lágrimas entre todos.

Acabamos la noche dando buena cuenta de diversas viandas españolas: cava, sangría, galletas, jamón; con nuestros amigos portugueses, que también aportaron sus productos. No hay nada como el beber y el comer para unir a la gente.

Fuente:  AISG – ESPAÑA

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